Es el mejor
ejemplo de la arquitectura señorial isleña.
El Palacio Spínola situado frente a la Plaza de
San Miguel, construido por D. José Feo Peraza entre
1730 y 1780.
En el S. XVIII fue residencia del Gobernador de Lanzarote,
restaurado en 1974 y su decoración fue asesorada
en todo momento por el desaparecido artista lanzaroteño
Cesar Manrique.
Su fachada completamente horizontal dividida por ventanas
y puerta central de cuarterones, su escalinata piedra,
su capilla interior, sus grandes salones, patios y aljibes
nos demuestran el poder político y militar de la
época.
En los años setenta fue restaurado con la intención
de devolverle el esplendor que corresponde a esta reliquia
de la arquitectura civil de la isla.