| P.E.T. TEGUISE |
 |
|
|
|
 |
 |
 |
| El Jardín de
Cactus fue la última obra que César Manrique
concluyó en Lanzarote, en 1991. Ya en 1973 el
artista había restaurado el molino que ornamenta
los límites del centro, con vistas a convertir
unos monolitos volcánicos semienterrados, en
esculturas protagonistas de un hermoso parque. Y un
jardín en la isla sólo podía ser
de cactus.
Por otra parte, el Jardín de Cactus es un magnífico
ejemplo de recuperación de un espacio deteriorado
pues fue proyectado sobre una antigua cantera de extracción
de ceniza volcánica, material también
conocido como rofe o picón y utilizado por los
campesinos lanzaroteños para cubrir los cultivos
y mantener la humedad nocturna.
|
 |


|
|
Este espectacular "jardín
botánico" acoge cerca de diez mil ejemplares
de cactus de más de mil cuatrocientas especies
distintas, originarias de América, Madagascar y
Canarias, reunidas por el experto en Botánica Estanislao
González Ferrer, hoy fallecido. Sin embargo, la
intención de esta obra no es didáctica,
sino estética y recreativa, al igual que el resto
de las obras espaciales de su autor.
De planta semicircular, César revistió las
paredes de piedra, creando una especie de anfiteatro en
cuyas gradas pueden admirarse los ejemplares de cactus,
perfectamente reconocidos por pequeños carteles.
Completa el conjunto un molino antiguo, restaurado y encalado,
que muestra en su interior la elaboración de la
harina de "millo" canario, conocida popularmente
en Canarias como gofio y consumida desde tiempos inmemoriales
en las islas.
Desde el punto de vista constructivo, lo más notable
del Jardín es su acceso, un espacio previo que
impide apreciar parcialmente el conjunto, sino en toda
su magnitud, tras atravesar un pequeño laberinto
de curvas. De esta forma, se consigue el objetivo de sorprender
al visitante ante la imagen del anfiteatro de piedra,
vegetación yagua. U n enorme cactus de hierro de
ocho metros de altura y llamativo color verde señala
en la carretera la llegada al centro turístico.
El propio Jardín se erige en medio de un mar de
cactus, la zona de Guatiza y Mala, el corazón del
cultivo de cochinilla en la isla. La cochinilla es un
insecto cuya hembra para sita en un tipo de cactus denominado
tunera. De las .larvas recolectadas manualmente, se obtiene
un tinte natural, la carmina, que se emplea en las industrias
textil y cosmética y que fue especialmente apreciado
antiguamente antes del descubrimiento de los colorantes
artificiales.
Este Centro de Arte, Cultura y Turismo cuenta también
con un pequeño restaurante con terraza frente al
Jardín, ideal para un descanso en una dura jornada
turística y una tienda de artesanía y regalos,
ambos perfectamente integrados en el espacio. |
 |
|
 |
|
|
Esta web es propiedad del Ayuntamiento de Teguise. Todos los derechos reservados.
|
Desarrollado por Lanzanet, S.L.
|
|